domingo, 9 de septiembre de 2012

¿Qué debe leer el hombre del cabello graso?

El hombre del cabello graso
que lee todo encogido
un libro delgado y cenizo
como el flequillo que le cae
sobre las cejas,
hace más de media hora
que sienta en el banco verde del parque
resistiendo un frío ultrapolar
que ni los hombres del tiempo
podrán estimar nunca.

¿Qué debe leer el hombre del cabello graso?


¿Qué historia le retiene
tan quieto y concentrado
que no ha tenido tiempo
ni de darse cuenta
que ha caído la losa de la noche
sobre su cabeza
y que los perros ya han rastreado
todas las farolas?


Dos barrenderos lo vigilan de reojo,
mientras, distraídos, remueven el aire gélido
estancado en las esquinas.


Todavía tardarán unos meses
a caer nuevas hojas secas
para redondear su salario.


¿Pero qué deben tramar las hojas
que el hombre del cabello graso
sostiene entre las manos?


Hace rato que me lo miro
desde los ventanales del bar
y él ni sospecha que la espío.

- Espera, que se levanta!

 Últimos toques de observación
mientras imagino que un día
el hombre del cabello graso
se hará un corte bonito al peluquero
y se tumbara en una hamaca
una tarde fresquita de verano
para hojear - sin mucho interés -
este poema con pretensiones de retrato.


Pero habrá pasado ya tanto tiempo,
que el hombre del cabello graso
se habrá convertido en un ser renovado
y, pese a los esfuerzos del destino,
la vida, caprichosa,
hará que ni él se reconozca.

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